Fundación Universitaria San Pablo CEU

 

Congreso Virtual Internacional de
Enseñanza de las Matemáticas CVEM

 
 

Instituto de Pensamiento Iberoamericano. Facultad de Filosofía, de Ciencias Humanas y Sociales de la Universidad Pontificia de Salamanca.

 
 
 
 

INTRODUCCIÓN A LA CIENCIA MÍSTICA

 

 

 

¿Qué son las matemáticas místicas?

Para poder exponer que son las matemáticas místicas, en primer lugar brevemente debemos de dar a conocer algunos referentes que podemos considerar vitales para saber con mayor precisión ante qué nos encontramos, pudiéndonos incluso remontar  al siglo VI a.C. Pitágoras fue el primero en acuñar las palabras Filosofía y Matemática  para describir sus actividades intelectuales, como elementos de elevación moral hacia la salvación. También fue el primero en utilizar la palabra Cosmos, es decir, el concepto de universo ordenado y armonioso. El filósofo y matemático griego decía que Dios hablaba con números y a ese lenguaje le puso el nombre de matemática sagrada o ciencia de los principios. Al símbolo de la cruz lo relacionó con el número cuatro que representa el orden del mundo, las cuatro bases que forman el equilibrio de la creación. Con esta conclusión de Pitágoras se podría decir perfectamente que es la auténtica teoría de lo que hoy podemos comprobar gracias a las matemáticas místicas, pudiéndose ahora  observar de forma empírica este equilibrio, igualdad, simetría a la que Pitágoras se refería muy acertadamente cuando interpretaba el significado de los números.


Desde la antigüedad, las matemáticas han sido consideradas como la ciencia de los patrones, por ello podemos decir que para ponernos en un contexto real y poder valorar más adecuadamente estos conocimientos que aquí se exponen, sería muy apropiado citar que muchos científicos desconocidos e incluso de prestigio como Newton o Maxwell, fueron grandes estudiosos y defensores de una teoría que pudiese explicar el funcionamiento de todo el universo. De igual manera pasó con Einstein que acabó sus días pensando en una unificación, buscando un código en el universo, una pauta global que explicara el funcionamiento de todo.

 

Un patrón matemático o modelo matemático es uno de los tipos de modelos científicos, que emplea algún tipo de formulismo matemático para expresar relaciones, proposiciones sustantivas de hechos, variables, parámetros, entidades y relaciones entre variables y/o entidades u operaciones, para estudiar comportamientos de sistemas complejos ante situaciones difíciles de observar en la realidad. La rama de la matemática que se encarga de estudiar sistemáticamente las propiedades de los modelos es la teoría de modelos.

En primera instancia, puede resultar de cierto impacto que con tanta riqueza surgida dentro de la propia rama de la ciencia, tan amplia en contenidos en sus diversas ramas, podamos manifestar que como madre de otras ciencias, hemos pasado por alto algunos detalles sencillos, pero vitales, que ayudarían a comprender el origen del universo, pues desde este momento podemos introducirnos en la intimidad de los primeros números naturales, que son los pilares de todas las matemáticas.

 


Resultados

Esta formación numérica básica la encontramos en  todos los teléfonos, ordenadores, calculadoras, mandos de control remoto y cualquier sistema de adquisición de datos.

1

2

3

4

5

6

7

8

9

1.1. Cruz en suma

 

2 + 5 + 8 = 15

4 + 5 + 6 = 15

 

Dado que en la matriz dada existen dos cruces :

1

2

3

4

5

6

7

8

9

1.2. Cruz en suma.

 

1 + 5 + 9 = 15

3 + 5 + 7 = 15

 

También se puede ejecutar de la siguiente manera :

1

2

3

4

5

6

7

8

9

1.3. Cruz en suma ( compuesto ).

 

258 + 852 = 1110

456 + 654 = 1110

 

Dado que en la matriz dada existen dos cruces :

1

2

3

4

5

6

7

8

9

1.4. Cruz en suma ( compuesto ).

 

159 + 951 = 1110

357 + 753 = 1110


Esta mínima expresión anterior nos sirve de referente para el resto de los fenómenos físicos, por ello, en esencia, podemos afirmar que las matemáticas místicas es una rama de la ciencia desconocida hasta el momento que estudia el fenómeno natural de la Santa Cruz en nuestro entorno natural y en el universo. Según los estudios realizados hasta el momento hemos podido detectar este fenómeno natural en:


1.   La estructura de nuestro calendario.
2.   La composición de las notas musicales.
3.   La posición del sol, planetas y luna.
4.   Las orbitas de los cuerpos celestes.
5.   La estructura de la tabla periódica de los elementos.
6.   Las ondas electromagnéticas del espectro visible.
7.   El código genético humano.
8.   El ritmo vital de nuestro corazón.
9.   La actividad eléctrica de nuestro cerebro.
10. Los seísmos.
11. Los números primos.
12. Las variables climáticas.

 

Por ello, podemos deducir que gracias a las matemáticas  la Santa Cruz es un modelo matemático universal que ha sido ilegible al ojo humano hasta este momento.

Sobre la importancia de los números podemos decir que el gran sabio de San Isidoro de Sevilla en su libro de Etimologías I  (Biblioteca de Autores Cristianos B.A.C. Madrid, 1993) nos exhortaba a que no se debe menospreciar en absoluto la ciencia de los números. En muchos pasajes de las Sagradas Escrituras se pone de relieve cuán profundo es el misterio que entrañan. No en vano en las alabanzas a Dios se dice: Todo lo has creado con medida, número y peso (Sab 11,21).  Además, agregaba que aparecen también en las Sagradas Escrituras otros números cuyo sentido no pueden desentrañar sino quienes conocen la ciencia de este arte. En cierto sentido es evidente que nosotros vivimos bajo la disciplina de los números, ya que, gracias a ella, sabemos las horas, llevamos el cómputo del paso de los meses y conocemos cuándo retorna cada época del año. A merced al número aprendemos a no ser engañados.

 

Entre las muchas conclusiones que podemos llegar, se puede decir que en el universo el caos no es un caos, es un orden no conocido, es decir que es aparentemente irracional por su gran complejidad. Si observamos el orden y su consecuente efecto que es la misma armonía de la naturaleza y del universo, podemos llegar a la conclusión que solo el hombre rompe este equilibrio que dificulta nuestra visión de las cosas, así como el resto de nuestros sentidos. Solo el pecado en nuestro interior produce este estado caótico que causa una distorsión de la realidad. Solo tenemos que estudiar la profundidad del fenómeno natural de la Santa Cruz desde el punto de vista matemático, pues ¿Cómo podemos hablar del orden si no sabemos qué o como se gobierna? y más aún ¿Cómo podemos hablar del caos si aún no sabemos que es el orden?

 

Cuando hacemos referencia a la esencia de las cosas, lo hacemos para saber lo más íntimo o escondido a nuestro conocimiento o aquello que constituye la naturaleza de las cosas, lo permanente e invariable de ellas.  Por ello la Santa Cruz también nos desvela la desconocida naturaleza intrínseca de los números naturales, que en esencia se puede decir que es la hermandad entre los diferentes términos matemáticos.

El filósofo  Jaime Balmes en su libro de Filosofía fundamental nos dice «El íntimo enlace de las ciencias matemáticas con las naturales es un hecho fuera de duda; ¿y quién sabe hasta qué punto se enlazan unas y otras con las ontológicas, psicológicas, teológicas y morales? » El presbítero prosigue diciéndonos  «Supongamos que el progreso de las ciencias naturales conduzca al descubrimiento de una ley simple, única, que presida al desarrollo de todas las demás, y cuya aplicación, variada según las circunstancias, sea suficiente para dar razón de todos los fenómenos que ahora se reducen a muchas y muy complicadas. Este sería sin duda un adelanto inmenso en las ciencias que tienen por objeto el mundo visible.» Por ello podemos decir que nos encontramos ante la ley simple que describe Balmes, la misma que preside al desarrollo de las demás leyes.

En la historia de la Santa Iglesia muchos han sido los que han defendido que la fe no casa con la ciencia y aunque en este siglo XXI son muchos más los que siguen pensando de esta manera a pesar de ser aclarado en multitud de ocasiones por mediación de la propia ciencia, filosofía y teología, hoy tenemos la gracia de poder defender precisamente con las matemáticas la armonía entre la ciencia y la religión.

Tras este fenómeno podremos observar con claridad que el orden se realza ante el caos, quedando completamente en evidencia lo que entendemos por azar o casualidad. En un estudio detallado sobre la materia podremos llegar a la conclusión que la Santa Cruz pone orden donde creemos que existe todo lo contrario.

Sondeando en el excelso misterio de la Santa Cruz podemos llegar a la conclusión que no solo es la piedra angular del conocimiento, sino que además es el único nexo que puede unir a todas las ramas del saber, concretamente a la ciencia, a la filosofía y a la religión.

Por último no debemos olvidar la parte más hermosa y transcendente de este misterio de la creación, pues ahora podemos proclamar que Dios ha firmado su Obra con su Humilde Firma, no solo porque la Santa Cruz esta en todo lugar donde el orden se manifiesta o viceversa, pues si observamos el método para encontrar la simetría o semejanza entre los diferentes términos, lo que hacemos es sumar siempre extremo con extremo, principio y fin, alfa y omega, tal como el Altísimo se define en diversos pasajes de las Escrituras. Por ello podemos decir que en la Santa Cruz esta el Nombre entre todo Nombre.

 

Aplicaciones

Teniendo en cuenta las palabras de San Pablo «Pues la predicación de la cruz es una necedad para los que se pierden; mas para los que se salvan es fuerza de Dios. » ( I Co 1,18 ). Dadas las fuertes y agresivas circunstancias laicistas y anticlericales, mi primera propuesta a corto-medio plazo sería aprovechar la dispersión de nuestra tecnología a modo de estandarte, tal como lo fue el Lábaro para el emperador Constantino en la batalla del Puente Milvio, el 28 de octubre de 312, victoria que supuso en aquel momento que se retiraran las sanciones por profesar el cristianismo, bajo las cuales, muchos habían sido martirizados como consecuencia de las persecuciones a los cristianos y se devolvieron las propiedades confiscadas a la Iglesia.

Por otro lado, gracias a las matemáticas místicas  podemos refutar la teoría del caos formulada por el matemático y meteorólogo Edward Lorenz, el cual baso su teoría en modelos climáticos. Hoy podemos decir, gracias al modelo matemático universal de la Santa Cruz que el clima sigue de igual manera un patrón definido, ayudándonos de un satélite meteorológico. Por otro lado podemos decir que el desorden cuántico pasa a ser otro mito, ya que en la tabla periódica de los elementos, el orden puede establecerse como podemos saber hasta el momento por medio de la configuración electrónica o cargas nucleares efectivas, por sus radios atómicos o en función de su electronegatividad.

Por último podemos decir que gozando  de la posibilidad de haber encontrado el patrón entre los patrones, tenemos la oportunidad de poder postular una nueva teoría sobre el origen del universo, desde un punto de vista interdisciplinar, pudiendo ser definida desde el conocimiento científico, filosófico y teológico.

 

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. (Mt 7:7)

 

 

La razón creadora que ordena y guía.

Haciendo alusión a la dimensión cósmica de la Palabra podemos decir que la revelación bíblica nos lleva a reconocer que ella es fundamento de toda la realidad. El Prólogo de san Juan afirma con relación al logos divino, que por medio de la Palabra se hizo todo y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho y el autor de la Carta a los Hebreos recuerda que por la fe sabemos que la Palabra de Dios configuró el universo, de manera que lo que está a la vista no proviene de nada visible. Este anuncio es para nosotros una palabra liberadora. En efecto, las afirmaciones escriturísticas señalan que todo lo que existe no es fruto del azar irracional, sino que ha sido querido por Dios y está en sus planes, en cuyo centro está la invitación a participar en la vida divina de Cristo. La creación nace del Logos y lleva la marca imborrable de la Razón creadora que ordena y guía. Por eso, la misma Sagrada Escritura nos invita a conocer al Creador observando la creación.



Exhortación apostólica "Verbum Domini"

 

 

El desprecio y la ignorancia de la verdad.

Considero que forma parte de mi labor, en mi servicio de predicar la Santa Cruz, resaltar que nuestro Señor Jesucristo no despreció en primer lugar la torpeza, la pequeñez y la fragilidad de doce hombres que después se convirtieron en sus apóstoles para anunciar la Buena Nueva por todo el mundo. De igual manera, Dios no despreció los cinco panes y dos peces para dar de comer después a cinco mil hombres, ni tampoco despreció la pequeñez de una semilla de mostaza para mostrarnos en ella la grandeza del Reino de Dios.

De los muchos ejemplos que podemos encontrar en el Evangelio he tomado estos tres para decir que posiblemente para muchos, predicar la Santa Cruz de Cristo con las matemáticas puede parecer a priori una tontería, algo irrelevante, una curiosidad mas dentro de la propia ciencia en nuestro caso particular, pero esta ha sido siempre la forma que Dios se ha valido para darse a conocer a los hombres.

En la actualidad existen muchos miles de millones de creyentes que practican el cristianismo, el judaísmo, el islamismo, el hinduismo, el budismo, contando con la gran masa de personas ateas y agnósticas, que ignoran que llevan la Santa Cruz en el bolsillo, por ello considero humildemente que estando al servicio de la verdad  es nuestro deber comprometernos a ser la voz para hacerlo saber a todos. Es una paradoja afirmar que, mientras unos se esmeran con odio en hacer desaparecer el símbolo de la Santa Cruz, de repente tenemos la gracia de ser conscientes de que  la Santa Cruz esta por todos los lados de una forma indeleble y, esto no podemos ni ignorarlo ni despreciarlo.

Valorando la riqueza de este tesoro que nuestro Dios Altísimo pone en nuestras frágiles y delicadas manos, considero personalmente este misterio como uno de los signos de los tiempos, una verdadera herramienta a la altura para poder emprender la Nueva Evangelización que la Santa Madre Iglesia propone para este año presente, un don que confío pueda ser acogido como se merece.

 

 

Balance 2009-2012


Cerramos este año desde el mes de febrero del año 2009 con más de 84.147 visitas reales, con un promedio de 60-80 visitas diarias, sin contar con las más de 10.000 visitas que tuvimos del blog.

Hemos contado con el apoyo de la Santa Iglesia Católica en primer lugar con el director espiritual D. Javier Ortega, vicario episcopal de la Diócesis de Alcalá de Henares. Por otro lado, se han interesado diversas personas en diferentes campos del conocimiento de los cuales algunos  se pueden conocer en la sección de referencias.

Por otro lado, en la red social, desde hace un año y medio aproximadamente somos más de 1400 heraldos de la Santa Cruz, en la que cada día nos vamos sumando más a base de mucho esfuerzo y dedicación, siendo el órgano más vivo de la web homenaje a la Santa Cruz.

No podemos cerrar este balance sin hacer una crítica. En estos años, la labor de trasmitir y compartir estos conocimientos no han cesado, invirtiendo cientos de horas de trabajo en la gestión de correo. Nos hemos presentado a multitud de instituciones y personas. En general, podemos decir que prácticamente muchos científicos, filósofos, teólogos, etc.,  han ignorado y despreciado de muchas maneras este avance de relevancia.

Hemos agradecido de igual manera a las pocas personas que se han molestado en hacer una crítica no favorable sobre la Web homenaje a la Santa Cruz, pero desgraciadamente, la respuesta más común ha sido el silencio, siendo esta la respuesta de interpretación más compleja que más hemos recibido.

Podemos recordar que tiempo atrás, en un video de YouTube, una persona nos comunicaba que “esto era tan fácil que no podría ser cierto”. Este precisamente viene a ser el problema, que no podemos tolerar la sencillez como medio para llegar al conocimiento de la verdad o como herramienta para conocer los misterios más profundos de la creación.

Este hecho no es aislado, pues como se dice comúnmente, la historia se repite una y otra vez, desde que el hombre es hombre. Podemos recurrir a un caso particular en  2R 5:1-27. Naaman era jefe del ejército de Siria, hombre respetado y de mucha reputación, valeroso, pero era enfermo de lepra. Una muchacha israelita, cautiva en su tierra le recomendó visitar al profeta Eliseo en Samaria, asegurando su curación. Naaman partió con presentes. Eliseo, por medio de un mensajero le comunicó que se lavara siete veces en el Jordán para que fuese limpio. Naaman se fue enfadado, quedando su orgullo herido no solo porque en su tierra había mejores ríos, sino por la sencillez de lo que se le pedía, partiendo por esta razón de nuevo a su tierra. En el camino, los súbditos de Naaman le dieron a entender que si el profeta Eliseo le hubiese pedido algo más complejo, que sin duda lo hubiese hecho, animándole a que hiciese lo que se le mandó. Naaman se humilló e hizo lo que le mandó Eliseo y su carne quedó restaurada. Naaman reconoció que no había Dios en toda la Tierra que el Dios de Israel.

Por ello somos conscientes que muchas personas han construido en sus corazones Torres de Babel, fundamentadas en este caso en el conocimiento que en parte les lleva a la confusión. Para poder comprender, es necesario desprendernos de nosotros mismos y ello conlleva reconocer en muchos casos que hemos herrado toda nuestra vida atrapando vientos con la mano.

GRACIAS POR TU APOYO

Jesús del Pino Marín

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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