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La Santa Cruz como Modelo Matemático Universal
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Nº Asiento Registral 16/2013/8695
 
 
 
 

El Lábaro de los Últimos Tiempos
 


Una invitación al ejercicio profético
 

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Referencias (colaboradores)
 

Acerca de esta pobre pluma, que tiene la gracia inmerecida de poder escribir aquí
 


S.O.S Hermano Protestante
Llamada a todos los Hermanos lejanos

 


Carta de presentación a las diócesis

 

PUREZA Y CASTIDAD

La ventana al conocimiento
 

Retrospectiva Antropológica en Clave para la Nueva Evangelización

 

Juntos en el Nombre de Jesús

 


Familia de los Sencillos

«Creyeron en Dios, y proclamaron ayuno y se vistieron de sayal desde el mayor hasta el menor de ellos» (Jon. 3,5).

 


Exhortación a la Unidad

Por el Triunfo del Inmaculado
Corazón de María

 

De nuevo otro David contra otro Goliath

Autoridades del orden que abusan de sus
poderes y subestiman nuestra dignidad

 

 

 

 

DENUNCIA A UNOS VIOLENTOS POR IMPEDIRME PREDICAR EN LA CALLE

 

 

 

Dependencia: Juzgado de Guardia de la Palma del Condado (Huelva).

COMPADECE: En calidad de DENUNCIANTE, quién mediante D.N.I nº 09019929L, acredita ser Jesús DEL PINO MARÍN, país de nacionalidad España, varón, nacido en Madrid, el día 3/12/1978, hijo de Francisco y Joaquina, actualmente con domicilio en C/ Alamillo nº 8, Almonte (Huelva), teléfono 636753259, y:

MANIFIESTA: Que denuncia los hechos, que se detallan a continuación, ocurridos a las 22:40 horas, del día 24/05/2017, a la salida de la Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción en Almonte.

-- Que ha sido informado de la obligación legal que tiene que decir la verdad (Art.433 de L.E.C.r) y de la posible responsabilidad penal en la que debe de incurrir en caso de acusar o imputar falsamente a una persona una infracción penal o con temerario desprecio hacia la verdad (Art. 456 de Código Penal), simular ser responsable o víctima de una infracción penal  (Art. 457 de Código Penal), o faltar a la verdad en su testimonio (Art. 458 de Código Penal).

-- Que el dicente se persona en estas Dependencias en calidad de cristiano y voluntario en diversas actividades de índole social.

-- Que  al terminar la Santa Misa, ante un grupo de personas y tamborileros y músicos... Pudo hacer su primera predicación en la salida o puerta de la parroquia, aportando algunos detalles importantes sobre su testimonio de conversión, haciendo constar desde un principio que estaba grabando la predicación ante multitud de testigos. Tiene intención de aportar como prueba estas grabaciones, con el fin de que puedan ser auditadas. Que teniendo estas pruebas carácter legal, considera oportuno previamente divulgarlo en los medios digitales accesibles, para que pueda servir de referencia a cualquier otro ciudadano de buena voluntad.

-- Que los violentos se contrariaron con el denunciante, haciendo temer a la multitud, para terminar agrediéndole y maltratándole física y verbalmente, imponiéndole de una forma dictatorial sus pensamientos. Que cuando apareció en escena la policía, pudo salir del paso,  existiendo en ese momento autoridades del orden fuera de servicio que abusaron de él. 

-- Que los violentos no se quisieron identificar ante la grabadora, intentando en varias ocasiones quitarle el dispositivo electrónico, para que no constase como una prueba formal, por miedo a que el denunciante pudiese tomar medidas legales, por haber sido vulnerado su Derecho de Libertad de Expresión, recogido en el Art. 20 de la Constitución Española.

-- Que de forma reiterada, le marcaron los pasos y le acosaron, forzando sin justificaciones la integridad del denunciante, evitando a toda costa que estuviese presente ante multitud de testigos, para que no pudiese compartir su testimonio de conversión, siendo de esta manera censurado, actuando aquel grupo con métodos semejantes a un poder inquisidor.

-- Que el denunciante fue amonestado por la policía, alegando que no podía molestar a nadie, sin haberse molestado antes las autoridades del orden en haber preguntado a toda la multitud, cuantas personas pudieron sentirse molestadas o abiertas, para poder escuchar las experiencias de otras personas, como aconteció en el día de ayer con el denunciante. El denunciante declara que el miedo causado por estos violentos, hizo crear un clima de mal estar y confusión de muchas personas presentes. El denunciante alega que comprende perfectamente que, si hubiese existido alguna persona molesta o que en el peor de los casos no simpatizase con su pensamiento o ideal, también tiene la libertad de abandonar el recinto cercano a la parroquia, de ignorarle e incluso taparse los oídos, antes de haber atentado de esta manera contra su dignidad, honor y respeto que merecemos todas las personas.

-- Que los violentos se irritaron con grave ansiedad, cuando el denunciante dio testimonio de sus pecados y/o humillaciones ante sus hermanos en la fe, impidiéndole hablar a la multitud sobre el mal abrasivo de la pornografía, la masturbación, las drogas, etc.

-- Que de una forma reiterativa, se sintió amenazado por la actitud completamente cerrada de estos violentos que atentaban contra su libertad y su necesidad deber como cristiano de dar testimonio, amparándose en el Art. 16 de la Constitución Española, donde se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.

--  Que el denunciante desde que reside en Almonte, ha sido objeto de persecución y asedio constante desde un principio, por tratar de hacer una denuncia pública en un Blog: http://grupotalithaqumi.blogspot.com.es y una Web http://www.matematicasmisticas.com sobre la corrupción existente en la Iglesia y en otras instituciones relacionadas con los poderes que gobiernan este municipio.

-- Que el denunciante tiene deseo de aportar en el juicio como prueba o testimonio, el contenido volcado en estos espacios digitales, donde ejerce libremente una denuncia ciudadana. Con la presente denuncia, aporta un documento o anexo preliminar adjunto, para que el Ilmo./a. Sr./a. Magistrado/a-Juez/a del Juzgado de Guardia, pueda valorar con mayor objetividad las razones que han detonado estas circunstancias que muy brevemente se han detallado en esta denuncia.

-- Que aporta a su vez un informe pericial clínico, donde se valoran las agresiones físicas que ha padecido el denunciante. A su vez adjunta con este informe clínico una aclaración referente a este informe de urgencias, que describe los hechos acaecidos con la segunda valoración que no ha procedido a término su médico de cabecera.

-- Que no tiene más que decir, firmando su declaración en prueba de conformidad, en unión del Instructor. CONSTE Y CERTIFICO.

 

 

Denuncia PDF

 

Audios:

Primer audio (Violencia)

Segundo audio (Encuntro con tres niños)

 

   ANEXO DE COMUNICACIONES

 

El presente anexo que se adjunta con la denuncia interpuesta en el Juzgado de Guardia de la Palma del Condado (Huelva) el día 25/5/2017, consta de veinte páginas, y refleja diversas comunicaciones dirigidas a la Pontificia, Real e Ilustre Hermandad Matriz de Ntra. Sra. del Rocío del Almonte. Estas y otras muchas comunicaciones, han sido compartidas de igual manera con el obispado de Huelva, aunque hasta la fecha presente las autoridades u órganos competentes en materia de correspondencia, han permanecido impasibles e indiferentes.

 

Mensaje de esperanza y de ánimo para la Patria (Compartir)

La corrección fraterna pública: síntoma de verdadera libertad evangélica. 

La danza que hizo temblar al infierno

La necesidad de relevar, para no acostumbrarse al poder, la fama y comodidad. 

Lutero, un hombre Venerable (V Epístola Misional)

No permitamos que nos amarguen más las fiestas !!LA FIESTA DE VERDAD!!

No permitamos que nos amarguen más las fiestas Aclaraciones con respecto a la segunda valoración del informe clínico de urgencias por parte del médico de cabecera.

 

 

 

 

 

De: Suso del Pino Marin buenanueva@hotmail.es
Enviado: jueves, 18 de mayo de 2017 9:26
Para: secretaria@hermandadmatrizrocio.org
Asunto: Mensaje de esperanza y de ánimo para la Patria (Compartir)

 

Pontificia, Real e Ilustre Hermandad Matriz de Ntra. Sra. del Rocío del Almonte.

          Me dirijo a Uds. para compartir la primera comunicación que he tenido con las hermandades y movimientos afines a la Hermandad Matriz de Almonte.

          Ayer traté de entregar este mensaje en manos del presidente, aunque no pude localizarle en su domicilio. Considero que Uds. también deben de tener constancia de este comunicado, ya que no quisiera que se enterasen antes por terceros.

         Quedo completamente a vuestra disposición.

 

Comparto un mensaje de esperanza y de ánimo para la Patria, que en este día he comenzado a difundir a las diversas hermandades y movimientos relacionados con la advocación de la Virgen del Rocío. Espero que podamos contar con vuestro apoyo y oraciones.

 

CARTA ENVIADA A TODAS LAS HERMANDADES Y MOVIMIENTOS DEL ROCÍO

                Le pido a Dios que me ayude, para poner a régimen la gran laxitud moral de los entornos que me rodean, con la esperanza de que algunas almas de verdadera piedad, puedan acordarse de este pobre servidor en sus oraciones.

 

Ilustre Hermandad de […]                                                      17/5/2017 (San Pascual Bailón)

                Desde el pueblo de Almonte (Huelva), les escribe un pobre misionero, que desde hace algo más de ocho meses, ha comenzado en este lugar sus tareas. Es un gran gusto poder dirigirme a vosotros y espero que no os moleste que desde este momento, me tome la confianza de poder trataros con cercanía, como hermanos  que debemos de ser todos, superando de esta manera ciertos respetos humanos. 

                En primer lugar, quisiera deciros que me he criado en Alcalá de Henares (Madrid), pero mi madre tuvo la gracia de nacer en este lugar. Mis abuelos también nacieron en Almonte. Mi abuela María Acosta Soltero y abuelo Francisco Marín Cáceres, tuvieron cinco hijas y un hijo único, que criaron en un portalito humilde en la calle Adolfo Adolfo Becquer. Allá por los años cincuenta, mis abuelos trabajaban en los Mimbrales, cerca de la Aldea del Rocío. En una ocasión, siendo mi tío un niño, junto con otro amigo suyo, en sus juegos, se perdieron en aquella espesura del Coto. Recuerdo que mi abuela, siempre que nos contaba esta historia, se le caían las lágrimas. Al parecer, en condiciones ambientales adversas, multitud de personas salieron a la búsqueda de aquellos niños. Durante varios días de búsqueda, mientras mi abuela buscaba entre aquellos lugares, se le apareció una mujer hermosa, que le dijo que no se preocupara, ya que los niños estaban en buenas manos. En poco tiempo se  supo que uno de los guardas forestales de aquellos tiempos, tuvo a los niños en su casa, hasta que se hizo bonanza y pudieron ser devueltos a sus familias.

                De mi persona en este momento poco les voy a contar, ya que si tienen interés, pueden conocer con detalle mi testimonio de conversión y las diversas labores que el Señor inmerecidamente me ha encomendado desde hace varios años, por medio de las direcciones electrónicas que les adjunto en este correo. El objetivo de esta primera comunicación personal con vosotros, se debe en primer lugar, en hacerme presente desde este momento, para prestarme al servicio del Evangelio, concretamente desde este punto estratégico de nuestra querida Patria. Lo que quiero decir, con otras palabras, es que la Iglesia desde hace mucho tiempo, está muy necesitada de personas u órganos independientes con verdadero celo, para poder trabajar en su edificación o renovación. El Señor me ha llamado a esta tarea, como nos llama a todos, y quisiera exponer en esta ocasión algunas pinceladas generales de este servicio a la fe.

                Muchos de vosotros conocéis la transición que el Altísimo hizo por medio de mi pueblo Israel, desde la semilla de nuestro Padre Abraham, hasta que la fe pudo transmitirse por la espora, por medio del Espíritu en la Iglesia, comenzando desde los Apóstoles.  El Señor eligió inmerecidamente aquel linaje, para poder extender su plan de salvación a todas las naciones, gracias a la Santísima Sangre fecunda que se derramó en el Santo Sacrificio de Ntro. Señor Jesucristo. Antes de su primera venida, el Señor hizo en medio de su pueblo grandes portentos y maravillas, acompañándolos en todo momento, y a pesar de sus muchas infidelidades, nunca los abandonó. Quizá muchos de vosotros no lo habíais pensado, pero existe un enorme paralelismo con mi pueblo y Almonte-El Rocío. Muchos devotos de nuestra Madre la Virgen del Rocío, como sabéis, en tiempos más remotos hizo muchos favores a este pueblo, cuando hubo grandes muchedumbres que experimentaron muchas clases de calamidades.  Sabéis que cuando sacaban a la Virgen y hacían un traslado extraordinario, el milagro era seguro. Acordaos, Oh Piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir…

                El verdadero hombre del Evangelio, no cree en las casualidades, sino más bien en las causalidades. La Providencia, por medio de esta Advocación de la Virgen, ahora que somos muchos más hermanos, y sabiendo perfectamente los momentos tan delicados que vivimos, desde este momento y lo antes posible, debemos plantearnos el hecho de poder pedirle a nuestra Madre un socorro, con el fin de poder levantar nuestra Patria. España no solo es gloriosa por nuestro santo Apóstol Santiago, sino también porque es tierra de Santa María.

                Es muy posible que este mensaje pueda sorprender a muchos hermanos y ruego por favor que, con independencia al impacto que pudiese causar, hagan todo lo posible para que muchos lo puedan conocer y de esta manera tengan su propio criterio, pues debemos de romper con los movimientos cerrados o grupitos de élite. Sabéis que pueden existir muchas barreras e incluso desde la propia Iglesia, ya que a muchos no les interesa esta clase de «líos o ruidos» en las diócesis y mucho menos a un nivel nacional, bien por miedo, por seguir instalados en su comodidad o desgraciadamente, por pensar más en uno mismo que en los demás. Debéis de saber hermanos, que la situación en la que nos encontramos, no es para que nos la solucionen cuatro señores con corbata, algunos con un alzacuellos, etc., pues desde el concilio Vaticano II, debemos de tener claro que esta es la hora de todos los laicos o seglares.

                España está llamada a ser un faro, para que otros pueblos sean faros. Con ánimo y esperanza, os recuerdo que sigue vigente una Gran Promesa que el Señor hizo a esta querida tierra nuestra, pero debemos de sacudirnos todos el polvo y ponernos pronto a faenar, porque ya es tiempo de limpieza o de purificación. No podemos esperar a que otros nos solucionen nuestros problemas, más sabiendo de la gran corrupción que existe en todas las instituciones. Cuando se dice que no hay trabajo, es una gran mentira, pues si el hombre de este siglo no fuese tan materialista y no estuviese pensando siempre en una compensación, se daría cuenta que trabajo hay para dar y tomar, como se suele decir.

                En líneas generales, este es el servicio que ofrezco a todas las hermandades, movimientos rocieros, eclesiales y en general a todos los hombres de buena voluntad, como órgano independiente y a su vez en conjunto y coordinación con vosotros, para lo que me podáis mandar. Esto tampoco debería de quedar entre nosotros, pues nuestro objetivo común debería de estar orientado a crear una estructura aún mayor, para poder hermanar otras hermandades o movimientos de nuestra Santa Iglesia a este mismo fin. Si dejar claro, que mi servicio se concreta más en iluminar o esclarecer dudas y tratar de discernir dificultades o circunstancias. El mando lo tenéis vosotros, aunque si queréis desde este momento darme un pequeño voto de confianza para tomar ciertas decisiones, os aseguro que todo podría resultar más fácil. Con esto quiero decir, que lo que verdaderamente necesito es vuestro apoyo, de la manera que mejor os pueda suscitar el Espíritu.

                Estoy dispuesto y abierto hermanos todos en el Corazón del Señor a cualquier sugerencia, duda o pregunta que os pueda surgir, con el fin de poder comenzar de una forma formal esta hermosa iniciativa fraternal, en nuestra lucha por la verdad, el amor, la justicia y la libertad, partiendo todos desde la Santa Eucaristía.

                En un principio y Dios mediante, os comunico que por mi parte, voy a tratar de seguir marcándome cada día objetivos, para poder mejorar nuestro entorno. Llevo muchos años luchando por eliminar la prostitución que se hace en la entrada del templo de la Ermita del Rocío, para que las empresas de lotería dejen de hacer allí mismo el negocio. Por otra parte, quisiera luchar mejor ahora contra la corrupción del Ayuntamiento de Almonte, en colaboración con el Centro  de Igualdad y Asuntos Sociales María de Zambrano, (quizá bajo el pseudónimo de una “empresa”), que no sabiendo cómo seguir sangrando al ciudadano, con la escusa de insertar a discapacitados, se han inventado una forma nueva se sacar dinero a los peregrinos que estacionan un rato su vehículo en un trocito de arena. Quizá habría que estudiar la posibilidad de hacer algún tipo de competencia semejante, para que los caudales no se los sigan llevando los mismos de siempre. Si no queda más remedio que cobrar al peregrino, al menos deberíamos de procurar que estos bienes pudieran estar mejor repartidos.

Para todo esto, espero contar desde este momento con vuestras oraciones, despidiéndome ahora de vosotros, para que también pueda tener la posibilidad de ser un hermano adoptivo de vuestra hermandad, desde este centro de operaciones.

                Dios nos bendiga a todos con la compañía de nuestra Santísima Madre la Virgen María, bajo todas sus advocaciones.

 

Jesús del Pino Marín (Suso +)

 Mendigo de oraciones y misionero por la gracia de Dios.

 

 

 

 

 

De: Suso del Pino Marin buenanueva@hotmail.es
Enviado: lunes, 22 de mayo de 2017 9:48
Para: secretaria@hermandadmatrizrocio.org
Asunto: La corrección fraterna pública: síntoma de verdadera libertad evangélica. 

 

                Pontificia, Real e Ilustre Hermandad Matriz de Ntra. Sra. del Rocío del Almonte.

 Me dirijo a Uds. para compartir la segunda comunicación que he tenido con las hermandades y movimientos afines a la Hermandad Matriz de Almonte.

 Quedo completamente a vuestra disposición.

 

Asunto:  La corrección fraterna pública: síntoma de verdadera libertad evangélica.

 

Ilustre Hermandad de […]    (21/5/2017)

No resulta demasiado difícil de observar entre nosotros los fieles laicos, que desde hace mucho tiempo, hemos perdido la capacidad para poder hacer el ejercicio de caridad con los hermanos, cuando van por un camino equivocado. Muchas personas que han tratado de ejercitarse en este ejercicio, muy pronto han tirado la toalla, porque empiezan a darse cuenta de que esto, supone una causa muy grande de persecución y aborrecimiento hacia nuestras personas. Aunque sabemos la verdadera necesidad de practicar este ejercicio por la salvación de las almas y también por nosotros mismos, porque en el fondo esto va a suponer que te midan o marquen mucho los pasos. Además, es importante que no tiremos la toalla, en primer lugar, porque las persecuciones nos sirven para purificarnos y en segundo lugar, porque este ejercicio necesita siempre ser perfeccionado.

Quien tenga un poco de capacidad de observación dentro de los ambientes eclesiales, puede ser consciente de que si se ha perdido esta sana y necesaria costumbre entre personas cercanas, damos  por entendido, que tener que llegar al extremo de hacerlo públicamente, puede suponer algo en estos momentos muy atípico, escandaloso e incluso algo que puede parecer una locura.

                Este servidor quisiera exponer algunas justificaciones personales que por gracia o desgracia, me han sido de ayuda para poder discernir la posibilidad de poder hacer este tipo de correcciones. Ante todo, gracias a Dios, hasta el momento puedo diferenciar cuando debo de proceder en la corrección personal, con un sacerdote, hermano en la fe o cualquier otra persona que se perjudica con sus actos sin ser consciente de ello. Durante estos años de camino dentro de la Iglesia, he sido consciente de que esto no ha sido casi siempre algo efectivo en lo personal y ahora me mueve más el hecho de tener que hacerlo (cuando proceda) de una forma pública. Desgraciadamente la actitud de aquellas personas que dicen ser cristianas, cuando le ofreces un consejo o tratas de hacerles ver que se equivocan, por norma general, suelen ser muy desagradecidas y muchas veces prefieren incluso ignorarte o despreciarte. El Malo en este aspecto lo sabe trabajar muy bien interiormente, porque cuando estas personas piadosas tratan de ayudar al hermano de esta forma, les hace creer que lo hacen porque se consideran mejores que ellos. 

Debemos de aprender a conocer esta clase de tretas del Maligno, que impiden el crecimiento espiritual de las personas de una forma individual e incluso en toda la asamblea, cuando no tenemos más remedio que seguir el último paso que el Señor nos enseña, con respecto a la corrección fraterna en el ámbito público (Mt. 18,15-17). Ante esta necesidad urgente y necesaria, me gustaría compartir y complementar esta publicación con un breve artículo de «Adelante la Fe», el cual me ha resultado verdaderamente instructivo.

                Quizá algunas personas se imaginarán la razón que en este día me ha motivado a escribir de nuevo sobre este tema, ya que en la Misa de ayer, después del segundo día de la novena que estamos haciendo a la Virgen del Rocío antes de Pentecostés, sucedió algo muy interesante que ahora me gustaría compartir. Resulta que en la homilía del sacerdote, después de hacer la gracia sobre un comentario desagradable de la genealogía del Señor en la estirpe de la mujer (una incestuosa, otra que se acostaba con tal…), decir que Jerusalén era un pueblucho, etc., comenzó después a lanzar una pirotecnia de halagos y elogios hacia las mujeres. Del buen rato que lo hizo, no tengo duda de que resultó inmensamente empalagoso, pues hasta casi note que los suelos estaban llenos de babas. Todos deberíamos de saber que dos de las armas más poderosas de nuestros enemigos espirituales (carne, mundo y demonio) son en primer lugar, la impregnación del miedo con el fin de que obedezcas a una «razón» que no se sabe justificar y la otra, son los halagos y elogios que podemos recibir de los hombres. Con esto debemos de tener mucho cuidado, en primer lugar, porque el temor lleva en sí castigo (Jn. 4, 18) y a su vez, los halagos nos conducen a la vanidad. Con esto aviso a los navegantes, que si no hacen lo posible por discernir esta clase de tretas malignas, puede que haga que sus pies terminen en un mal puerto.

                Llegado a un momento, estando justo en el último banco de la parroquia, me puse de pie, levanté la mano para que procurase el sacerdote moderarse, pero como seguía con su metralleta de halagos y elogios, con voz viva dije varias veces:   ¡! MENOS ELOGIOS Y MÁS AGITACIÓN DE CONCIENCIAS ¡! Poco tiempo hizo falta para que viniese la secreta y me amenazase con llamar a la policía. Lo que más me llamó la atención y es principalmente la razón que me ha hecho escribir esta publicación, es cuando el sacerdote, después de guardar la flauta de Amelín en  su homilía, acto seguido, casi todos le aplaudieron con una gran ovación. Todo esto me dio mucha lástima y me pareció lamentable, porque desgraciadamente, la mayoría de estos hermanos, no se dan cuenta de que con esta clase de halagos o predicaciones falsas, ellos mismos caminan directamente a la perdición.

                Ante semejante espectáculo de laxitud moral, debo de decir que gracias a Dios ,me puedo gloriar de ser despreciado, humillado, reprendido humanamente, calumniado, puesto en ridículo, injuriado o juzgado con malicia, porque «¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!, porque de la misma manera trataban sus padres a los falsos profetas» (Lc. 6, 26).

Le pedimos en este día a Jesús, por intercesión de la Virgen del Rocío, para que todos los miembros de la Iglesia tengan más abiertos sus sentidos, y no se dejen engañar por las palabras encantadoras de muchas autoridades que tienen cargos de autoridad en nuestra sociedad. Para que los sacerdotes tengan verdadero celo por las almas y no tengan temor en exponer la realidad en la que vivimos, sabiendo aprovechar especialmente las homilías para poder formar e iluminar las conciencias.

 

 

Jesús del Pino Marín (Suso +)

 Mendigo de oraciones  y misionero por la gracia de Dios

 

 

 

 

 

De: Suso del Pino Marin buenanueva@hotmail.es
Enviado: lunes, 22 de mayo de 2017 15:19
Para: secretaria@hermandadmatrizrocio.org
Asunto: La danza que hizo temblar al infierno

 

Pontificia, Real e Ilustre Hermandad Matriz de Ntra. Sra. del Rocío del Almonte.

             Me dirijo a Uds. para compartir la tercera comunicación que he enviado a las hermandades y movimientos afines a la Hermandad Matriz de Almonte.

          Quedo completamente a vuestra disposición.

 

             Asunto:  La danza que hizo temblar al infierno  

​             Ilustre Hermandad de […]   (22/5/2017)

                En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga el Paráclito, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo.  Os he hablado de esto, para que no os escandalicéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí.  Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho» (Jn. 15,26–16,4a).

                La Providencia nunca deja de asombrar a todos aquellos hijos que se meten de verdad entre las santas hojas de las Escrituras. En esta ocasión lo digo, como tantas veces lo manifiesto, por los hechos ocurridos en el día de ayer, antes de comenzar el tercer día de la novena de Pascua en honor a la Virgen del Rocío en la parroquia de Almonte.

                Salí de casa vestido con mi alba bautismal, pues el domingo pasado ya tomé la decisión por primera vez de asistir de esta manera cuando asistí a la Misa en la Ermita del Rocío. Estuve un rato en oración recogido ante el Santísimo, hasta que comenzó la algarabía de la fiesta, con sonido de gaitas y tambores típicos de la tradición que muchos ya conocéis. Me introduje entre la multitud como uno más, aunque siendo muy consciente del ambiente interior, no solo por la corrección fraterna pública que me vi obligado hacer el día anterior, sino porque también en diciembre no me quedó más remedio que denunciar al santero de la Ermita, por discriminar a una pobre familia humilde en la entrada del santuario.

 http://www.matematicasmisticas.com/veritas/La_Voz_Profetica/denunciasantero.html

Entre la multitud, me dirigí directamente al Presidente de la Hermandad Matriz. Mis primeras palabras fueron «buenas tardes», pero las suyas fueron palabras recriminatorias, para que no volviese a obrar como hice el día anterior en la homilía del sacerdote. Insistí durante varias veces, pero al parecer no tuvo desgraciadamente la educación, la humanidad o el verdadero talante cristiano como para corresponder a este saludo. La segunda recriminación que me hizo delante de todos, fue que no podía ir con el alba bautismal. Mi respuesta ante todos, y a pesar de que les molestó muchísimo que me dirigiera a la asamblea con voz viva, fue cuando le dije que en las clases de eclesiología que he recibido en el obispado de Alcalá de Henares, los profesores nos enseñaron que todos los bautizados podíamos vestir con este traje de gala (Mt. 22, 1-14). Comprendí perfectamente cuál era su problema con respecto a este desconocimiento, que además me sirvió para manifestar públicamente ante mis hermanos, que no me daba vergüenza de ser lo que era. Aunque en verdad no es cuestión de ser o dejar de ser, sino de sentir o no sentir. Si los demás no lo entienden o no lo sienten, no puedo decir que no sea mi problema, pues por ello me veo o nos debemos de mover para poder darnos ejemplo los unos a los otros (Jn. 13, 15; 2 Ts. 7-9). Les molestó de sobremanera que hablase con mi tono natural de voz ante muchos testigos, queriendo poner como bien saben, «el bozal al buey que trilla» (1 Cor. 9,9). Aunque hubo pocas personas que se mostraron amables o comprensivas, también hubo diversas amenazas sutiles, que ahora considero que no merece la pena mencionar. Ante muchas advertencias, le pregunté al Presidente que si lo que me decía era un mandato o imposición a seguir. No quiso responder a esta pregunta, pero antes de irme de aquel enjambre y de que se me acabara el humo, le dije al Presidente que me gustaría dialogar personalmente con él. Esto lo dije, porque ya sabemos que las cosas cambian mucho cuando las autoridades no se ven rodeadas de sus ejércitos. Su actitud desgraciadamente volvió a ser negativa, comunicándome que no iba a hablar conmigo, cerrando de esta manera las líneas de diálogo, como desgraciadamente ocurre en casi todas las instituciones de la Iglesia. Pude comprender que muchos hermanos estuviesen confundidos y se apoyasen en su defensa, diciendo que debía de respetar su tradición, aunque desgraciadamente creo que ninguno comprende por su parte, que esto no es cuestión de tradiciones o de Iglesia, sino de salvación o de perdición de muchas almas.

                Al darme la vuelta y abrirme paso entre la multitud, sin darme cuenta me vi entre el corrillo que quedaba libre entre los artistas que tocaban el festejo y la multitud. Se me calló el bolso al suelo y repentinamente me puse a danzar de una forma espontanea. Casi de repente apareció «él» con mucha violencia, pues supe reconocerle cuando le vi las facciones de su cara desencajada, tan solo porque alegremente estaba bailando entre la multitud. Al parecer muchos se ofendieron, porque les falta un poco del aceite de la unción del Espíritu, para engrasar las cerraduras mentales. Como podéis comprobar, no solo no se puede cantar en Misa entre semana porque son todas de difuntos, sino que queda demostrado que tampoco tenemos libertad para expresar (ni entre nosotros los cristianos), lo que sentimos interiormente.  Si las personas hiciesen verdaderamente un esfuerzo por examinar sus conciencias y confesar sus pecados de envidia y rivalidad, nuestra convivencia sería sin duda mucho más óptima. Hubo personas que se acercaron a «él» para moderarlo, porque estaba muy violento. Tomé mi bolsa, saqué mi crucifijo y enarbolándolo en mis brazos, comencé de nuevo a danzar besando al Crucificado. Fue en ese momento cuando la policía que estaba al acecho, me quitó del medio. Mientras tanto, algunos y otros me abucheaban.

                La Policía Local comenzó a deliberar sobre los hechos a un agente del Cuerpo Nacional. Pude valorar diversas calumnias y le pedí al agente permiso para poder defenderme. Desde aquel momento pudimos dialogar tranquilamente más lejos de las interferencias. Lo que más me molesto, es que un agente de la Policía Local dijera delante de mí, que me había pedido la documentación y servidor se lo había negado. Les dije desde un primer instante lo mismo que le comuniqué hace unos días personalmente al sargento de la Guardia Civil el Almonte, que era un honor servir a este pueblo y a la Patria. Me hicieron de nuevo insistencia, como meses atrás cuando cantaba en Misa, que no podía alterar el orden público. De igual manera les trate de hacer entender, que si tenían motivos para arrestarme o denunciarme, que lo hicieran lo antes posible, ya que me retuvieron ayer excomulgándome de esta manera de la «sinagoga».  Les expliqué por activa, pasiva y reactiva que solo sentí alegría y me puse a danzar. Me quisieron hacer entender de nuevo que esto era alterar el orden público, porque supuestamente no era lo «normal». Cuando el agente me dijo esto, le pedí por favor que me definiese que era para él la normalidad. Es una pena que a estas alturas, las personas no se den cuenta, que la normalidad es un pensamiento subjetivo muy personal de cada uno, que es más bien una referencia para los objetos, no para los seres humanos, que en verdad somos o debemos de ser únicos e irrepetibles. Pero «alguno» se ha empeñado en que todos debemos de ser iguales, que no podemos destacar sobre otros haciendo el bien, imponiéndonos de esta manera de una forma consciente el hecho de que «siempre se ha hecho así o debe de ser así». Es a partir de esta línea divisoria, donde comienza la asfixia de los mandos y permisos que hacen cada vez más rígida nuestra Iglesia. Debemos de ser conscientes de que si no tenemos la razón abierta, no habrá diversidad de dones y carismas, por tanto, tampoco habrá Renovación en la Iglesia por este camino. La razón de estas cerraduras mentales sigue siendo la misma, pues al hombre le sigue dando miedo los cambios, porque su agujero de Hobbit le produce mucha seguridad, que es lo que le impide confiarse verdaderamente en las manos de Dios. Al respecto debemos recordar que ya desde nuestro Padre Abraham, hasta los Apóstoles, siempre han sido personas en movimiento o en sal-ida, que es el verdadero sello de la verdadera iglesia; la misionera. Hubo un momento en que un policía mostró su orgullo herido, cuando me dijo que le había puesto en evidencia delante de los niños, que por cierto, hacían todo lo posible, para que no estuviesen delante presenciando los hechos como testigos. Ellos son los que tienen los ojos verdaderamente limpios y saben reconocer el trigo y la paja desde lejos sin dificultad.

                Que grandes y misteriosos son los designios del Señor, pues durante casi dos horas, me tuvieron retenido apoyado en el flamante y aventajado coche del Señor Obispo de Jaén. Pensé en aquel momento la buena oportunidad que me ofrecía el Señor, para dirigirme personalmente en medio de la calle, después de haber ignorado casi cinco docenas de correos electrónicos y algún correo por vía ordinaria.

                Este documento ha sido enviado adjunto por correo ordinario a los siguientes: Carta a S.M Felipe VI. Carta a Mariló Montero (Presentadora de La Mañana en TVE 1)

                Cuando se despedían de él, mientras de dirigía a su vehículo, servidor con voz viva le dijo: ¡! Valla pedazo de carro Monseñor ¡! ¿Tiene todos los extras de lujo? Uds. sigan con sus lujos y comodidades mientras otros se dejan la piel… Los agentes me apartaron casi violentamente, por expresarme libremente. Cuando pasaba el coche delante de mí, le despedí con aplausos. Los agentes me dijeron que si con esto había conseguido algo. Les dije que todo se tenía que hacer poquito a poco, que cada uno debemos de poner nuestro granito de arena contra la corrupción y que éste era el mío y, que también se me debería de respetar. Les dije también que no debíamos de admitir la falsedad, que las cosas había que decirlas a la cara, pues luego son precisamente los que quedan fuera de la iglesia, como ellos, los que hablan a espaldas de «las riquezas de la Iglesia». Dialogamos sobre otras cosas también muy interesantes, aunque debo de tratar de no extenderme demasiado en este momento. Con respecto a este anti-testimonio que dan desgraciadamente muchos obispos especialmente, se debería de estudiar y meditar el ejemplo de san Pablo, cuando hace renuncia a sus derechos apostólicos (1 Cor. 9, 1-18).

                Le pedimos en este día a Jesús, de la mano de su Santísima Madre la Virgen del Rocío, para que el Espíritu Santo permanezca siempre en nosotros y podamos dar testimonio con toda paciencia e instrucción. Para que nos ayude a todos a no escandalizarnos, especialmente de aquellos que tratan de transmitir las buenas prácticas, que por estar tan mancilladas, desgraciadamente no se saben reconocer o valorar. Para que el Señor nos ayude cada día a tener una mentalidad más abierta, para nuestro bien personal y por nuestra Santa Iglesia.

                La Pascua es el paso del hombre esclavo a la libertad, es cuando el hombre puede amar a Dios con todo su ser, entonando el Salmo 150 (El gran Aleluya):

 

 Aleluya.

 Alabad al Señor en su templo, | alabadlo en su fuerte firmamento;

 alabadlo por sus obras magníficas, | alabadlo por su inmensa grandeza.

 Alabadlo tocando trompetas, | alabadlo con arpas y cítaras;

 alabadlo con tambores y danzas, | alabadlo con trompas y flautas;

 alabadlo con platillos sonoros, | alabadlo con platillos vibrantes.

 Todo ser que alienta alabe al Señor.

 

¡Aleluya!

 

Jesús del Pino Marín (Suso +)

 Mendigo de oraciones  y misionero por la gracia de Dios

 

 

 

 

 

De: Suso del Pino Marin buenanueva@hotmail.es
Enviado: martes, 23 de mayo de 2017 12:02
Para: secretaria@hermandadmatrizrocio.org
Asunto: La necesidad de relevar, para no acostumbrarse al poder, la fama y comodidad. 

 

Pontificia, Real e Ilustre Hermandad Matriz de Ntra. Sra. del Rocío del Almonte.

          Me dirijo a Uds. para compartir la cuarta comunicación que he enviado a las hermandades y movimientos afines a la Hermandad Matriz de Almonte.

          Quedo completamente a vuestra disposición.

 

Asunto: La necesidad de relevar, para no acostumbrarse al poder, la fama y comodidad.

             Ilustre Hermandad de […]   (23/5/2017)

                En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Ahora me voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “¿Adónde vas?”. Sino que, por haberos dicho esto, la tristeza os ha llenado el corazón. Sin embargo, os digo es la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito. En cambio, si me voy, os lo enviaré.  Y cuando venga, dejará convicto al mundo acerca de un pecado, de una justicia y de una condena. De un pecado, porque no creen en mí; de una justicia, porque me voy al Padre, y no me veréis; de una condena, porque el príncipe de este mundo está condenado» (Jn. 16,5-11).

                 No me dejará de sorprender cada día, de lo tanto que se ajusta el Evangelio a muchas de las circunstancias que vivimos. En el Evangelio que podremos escuchar en la liturgia de hoy, el Señor nos habla con su ejemplo de algo que es inmensamente importante, pues aunque en un principio no lo comprendamos y quedemos un tiempo tristes, cuando el Señor nos dice que se va, aunque será para enviarnos al Espíritu Santo. Esta es sin duda la única forma de renovar el ciclo de la Buena Nueva. Esto ya de una forma más sutil nos lo enseñaba el Bautista, cuando nos decía que él debía de menguar, para que Él crezca (Jn. 3, 30). ¿Y quien el él ahora? Él es cualquier hermano o hermana al cual nosotros debemos de transmitir primero la fe. Desde el momento que esa persona se ha reconciliado con Dios y mora en su conciencia, debemos de hacer todo lo posible por menguar nosotros, para que se sientan protagonistas. ¿Quiénes deben de sentirse protagonistas? Todos debemos de sentirlo, siempre que no olvidemos quien es nuestro Autor. Es importante que nadie nos estirpe nuestro protagonismo, por la envidia o rivalidad de otros, porque en el momento que lo hagan, perderemos la esencia del juego o de la aventura del Evangelio, dejando de esta manera de ser como niños, para terminar siendo como «ellos», los «mayores». Los mayores por norma general, son personas que no son capaces de auto detectar su propio estado de depresión y lo que hacen con mayor o menor consciencia es amargar a los demás que somos niños. «Ellos» se empeñan que sigamos su ejemplo, porque en verdad les molesta la alegría y la paz que brilla en los pequeñitos. Es necesario que seamos obedientes, pero siempre discerniendo donde están las razones bien justificadas y sin imposiciones.

                 Ayer, después de estar un rato recogido delante del Santísimo, me fui a confesar. Me di una gran sorpresa, cuando vi en el despacho a Monseñor Don Braulio Rodríguez, Obispo de Toledo y Primado de España. Le saludé con alegría y me pregunto desde lejos que quien era. Le dije que era uno que le escribía. Al parecer, no necesitó que le hiciese mayor aclaración. Le comenté que nunca me había respondido a ninguna comunicación. Se justificó diciéndome que no lo había hecho hasta el momento, porque le escribo mucho. Puede que desde su criterio sea verdad, pero si desde el principio se hubiese interesado en dialogar con este servidor, quizá no hubiese seguido haciendo insistencia como la viuda del Evangelio (Lc. 18, 1-8), como lo sigo haciendo con todos los obispos de España desde hace bastante tiempo. El caso es que desgraciadamente, tampoco mostró demasiado interés, pues saliendo por estribor del despacho, se fue a la calle. No recuerdo exactamente lo que me dijo mientras se iba, pero me gustó mucho que se tomara la confianza de llamarme «Susito». Ciertamente, para corresponder a esta cercanía, cuando estaba de espaldas en la calle, le puse mis manos sobre los hombros mientras estaba de espaldas y le dije delante de todos que a ver si algún día me escribía alguna letrita.

                Con libertad evangélica, me gustaría hacer una serie de comentarios, que se me ocurrieron mientras Monseñor hacía su predicación, que en otras ocasiones he podido comentar con mayor o menor detalle. En primer lugar, debo de decir que la mejor homilía que escuchado en esta novena fue la del primer sacerdote, el cual literalmente nos dijo que se dirigía especialmente a los niños. Pero luego la cosas, como siempre, es más de lo mismo. Las predicaciones no están para demostrar lo que uno sabe, sino especialmente para formar e iluminar las conciencias. Con esto quiero decir que, muchos son los sacerdotes que en sus homilías parece que dicen mucho, pero en realidad no se dan cuenta que no dicen nada. Otros al parecer, se saltan a la torera, por su autoridad, apetencia del día o comodidad la lectura oficial del día, haciendo uso de homilías «talismán». Esta clase de homilías, desgraciadamente, son más bien monólogos que vienen de serie y denotan la poca capacidad de ser creativos o de invocar al Espíritu, para que podamos iluminar a otros hermanos que necesitan instrucción.

                Al terminar la Santa Misa, se hicieron las fotos. Mientras tanto esperaba a que se retirara Monseñor. Tuve un gran deseo de besar su báculo, pero no tuve la oportunidad, porque justo al meterse en la sacristía, lo dejó en manos de otro. Al dirigirse de nuevo al despacho parroquial para desvestirse, le dije que si podía pedirle un favor. Me dijo que si no era muy grande, que a ver qué podía hacer. Le dije que lo que le iba a pedir, no lo hiciera por mí, que lo hiciera por aquel que llevaba en el pecho. Con atención quiso saber que era lo que le pedía. Le dije que necesitaba dos o tres minutos para hablar personalmente con él a solas. En esta ocasión, se fue a proa mientras me decía que no era aquel momento el mejor para hablar. Mientras le seguía, en su locución «ellos», hicieron lo posible para que no entrase al despacho y les dije que por favor, no me pusieran la puerta en la nariz. El párroco me dijo que me saliera, que se iban a desvestir y le dije que le había pedido permiso a Monseñor. Accedí con la condición de que me dejasen esperar en la salida, para poder tener esos dos o tres minutos. Al salir del despacho, una cuadrilla de niños me saludaban desde la calle, pues al parecer estaban encantados de la danza que improvisé antes de la Misa en la calle. Tuve la ocasión de decirles en esta ocasión la verdad mientras danzaba, pues ciertamente soy un payaso y además un payaso que lo hace gratis. Este no es solo un mensaje para los más bajitos, sino para todos aquellos que creen que su ayuda la pueden encontrar antes o mejor en un psiquiatra o psicólogo.

                Al salir al umbral para hablar con ellos, les dije que otro día tenían que danzar conmigo y me dijeron que sí. Pero aparecieron de nuevo tres simpáticos Policías Locales, tomándome del brazo y zarandeándome, mientras me decían que no se me estaba permitido estar o salir por la puerta de la sacristía. Esto me recuerda a la primera lectura de hoy, cuando Pablo y Silas fueron mal tratados y después encarcelados (Hch. 16,22-34).  Les dije que me dieran un segundo, y sacando mi teléfono, comencé a grabar. Les dije que a partir de este momento, dada la situación que estoy viviendo, no me quedaría más remedio que grabar las conversaciones informando antes de que lo hago, para que puedan ser grabadas. Como me dijo un policía que una ley no me permitía estar en la sacristía, le dije que respondiera ante la grabadora que cual era esa ley, pero tanto él como sus compañeros guardaron rotundo silencio. Les comenté que en adelante, podría ser posible que les pidiese si fuese oportuno el número de placa. Es muy posible también que estas grabaciones que haga en adelante, no las use en calidad de defensa, sino más bien para poder ayudar a instruir a otras personas a modo de predicación, colgándolas después en el servidor de la página web que administro.

                Acto seguido, vino el párroco y me dijo que entrara para hablar con Monseñor. Lo que me dijo me causó mucho dolor, pues parece que tuvo temor a que le pudiese estar grabando a él también. Me hizo un comentario al respecto, de que con esta grabación podía escribir otro día una carta. Sinceramente pienso que cuando las conciencias están tranquilas y uno trata de vivir con transparencia su vida, uno no debe de tener esta clase de temores.

                En la conversación breve que tuve, le dije que daba gracias a Dios por tener la oportunidad de hablar con él personalmente. Le dije en primer lugar, que desde hace mucho tiempo me preocupa la gran deficiencia que existe en la Iglesia con respecto a las vías de comunicación o diálogo entre nosotros. Le comenté también algo privado, para que pudiese servirle como referencia para un examen de conciencia. Finalmente le dije, que la Iglesia debería de retornar a los tiempos de san Ambrosio, cuando los fieles laicos abiertamente sin despachos hacían la elección de sus pastores. Antes de despedirme le dije que esto debería de ser así, para que todos sus hermanos en el episcopado pudiesen jubilarse. Me respondió al parecer muy dolido diciéndome ¿Eso es lo que tú me quieres? Le dije que lo quería mucho, pero es evidente que también debo de querer o preocuparme de los demás y mirar por el bien de toda la Iglesia. Finalmente pudimos darnos un abrazo.

                 Al salir del despacho, me despedí de las personas y de la policía tirándoles un beso al aire, mientras me dirigí a la plaza, donde estaba bailando el hermano mayor y otras mujeres. Saludé a algunas personas conocidas y estuve un rato dando algunas palmitas. Mientras me iba para casa, les gritaba: ¡! bravo, bravo, hay que ser bravo ¡! Al entrar en la calle Santiago, unos chavales desde lejos me llamaron payaso. Me dio mucha alegría y me di la vuelta. Estuve hablando con ellos y tuve el premio de poder estar con ellos y compartir algunas cositas de Jesús. Me despedí también de ellos y quedamos para charlar en otro momento más tranquilo, facilitándoles mi teléfono y la web que administro.

                Le pedimos en este día a Jesús, de la mano de su Santísima Madre la Virgen del Rocío, que nos ayude a todos a tener un poco más de paciencia con los demás, para poder pararnos con todos y tener mayor capacidad de escucha. Para que todas las personas que formamos la Iglesia, especialmente desde las instituciones, podamos ser agentes para poder formar e iluminar conciencias, para construir diques de contención contra la corrupción en todos los ambientes, comenzando por nosotros mismos. Para que nos conceda la gracia el Señor de tener solo la envidia de ser como los mártires, que dieron verdaderamente la vida por el Señor y los demás hermanos. 

 

Jesús del Pino Marín (Suso +)

 Mendigo de oraciones  y misionero por la gracia de Dios

 

 

 

 

 

 

De: Suso del Pino Marin buenanueva@hotmail.es
Enviado: miércoles, 24 de mayo de 2017 10:10
Para: secretaria@hermandadmatrizrocio.org
Asunto: Lutero, un hombre Venerable (V Epístola Misional)

Pontificia, Real e Ilustre Hermandad Matriz de Ntra. Sra. del Rocío del Almonte.

                Me dirijo a Uds. para compartir la quinta comunicación que he enviado a las hermandades y movimientos afines de la Hermandad Matriz de Almonte.

 Quedo completamente a vuestra disposición.

                 Asunto:  Lutero, un hombre Venerable.

               Ilustre Hermandad de […]   (24/5/2017)

 

CARTA A LOS OBISPOS ESPAÑOLES

(V Epístola Misional)

                Excmo. y Rvdmo. Sr. D.  (X)

                Como puede observar, sigo trabajando por la unidad (anticorrupción), es decir, por el diálogo, pero parece que Uds. están muy distraídos con otras cosas y no quieren las migajuelas de los pequeños. Muchos de Uds. en su fuero interior dicen: «si no lo he conseguido yo, tampoco voy a permitir que otro lo haga». Estos pensamientos hortelanos, destruyen a la persona y a la Iglesia, convirtiéndoles sin que sean conscientes, en generales de ejércitos derrotados.

 Quedo completamente a su disposición.

 

 De: Suso del Pino Marin buenanueva@hotmail.es
Enviado: martes, 23 de mayo de 2017 12:44
Para: info@ferede.org
Asunto: Lutero, un hombre Venerable.

 Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (FEREDE)

 http://www.ferede.es

  Estimados Hnos.

                Me dirijo a vosotros con gran gozo, en primer lugar, para poder ponerme a vuestra disposición, para lo que podáis estimar oportuno.

                Me presento ante vosotros como un hombre cristiano, que tiene gran relación con los hermanos católicos. Tengo la gracia inmerecida de poder asistir al culto todos los días y de poder hacer mis labores al servicio del Evangelio, aportando mi granito de arena para el Reino. Aunque en realidad también me considero un hombre bastante protestante o reformador, porque desde hace mucho tiempo, considero la figura de Lutero como un hombre Venerable, por el valor que tuvo al enfrentarse contra la corrupción de la Iglesia en aquel momento. Ciertamente puedo deciros, que dentro de la formación que he recibido en la iglesia Católica, siento que he sido engañado, cuando me han mostrado una imagen de Lutero bastante desfigurada y deforme, de lo que fue en realidad. Pero tampoco se lo tengo en cuenta, por que estos pobres hermanos míos, también están engañados por el Malo, especialmente por la mancha del orgullo, la envidia y la rivalidad.   

                Trato de luchar lo posible, para que rompamos nuestras barreras mentales, no solamente entre nosotros los cristianos, pues servidor en alguna ocasión ha tenido el gusto de compartir oraciones y ratos de conversación en diversas mezquitas, siendo acogido con cariño, así como en otros cultos del rito ortodoxo.

                Por esta razón especialmente os escribo, para deciros que quiero luchar con vosotros y que deseo con todo mi corazón que pudieseis hacerme un hueco en vuestros corazones, para tratar de establecer puentes. En la medida que podamos construir más y mejores puentes, podremos luchar con mayor fuerza contra la corrupción, en todas las instituciones, porque debemos de reconocer con humildad que todos estamos manchados.

                He conocido vuestra federación tratando de buscar directorios de Iglesias Evangélicas, para poder dirigirme a ellos por e-mail, pero desgraciadamente puedo observar que vosotros solo compartís las direcciones domiciliarias y algunos teléfonos de contacto. Me gustaría saber si podría contar con la oportunidad algún día de poder acercarme a vosotros, para poderos contar algunos combates que tengo o he tenido contra muchos dirigentes de la Iglesia Católica. Sin ir más lejos, me gustaría que pudieseis conocer las últimas publicaciones que he podido compartir en el Blog que administro, con los Obispos de Jaén y de Toledo.

 http://grupotalithaqumi.blogspot.com.es/2017/05/la-correccion-fraterna-publica-sintoma.html

 http://grupotalithaqumi.blogspot.com.es/2017/05/la-necesidad-de-relevar-para-no.html

                Me encantaría poder tener con vosotros un encuentro, pues quizá os pueda orientar esta comunicación que comparto también, en la Web que administro, para que podáis haceros una noción o idea de mi personalidad y ansia por poder dialogar con todos.

 http://www.matematicasmisticas.com/veritas/La_Voz_Profetica/HermanoProtestante.html

 Quedo completamente a vuestra disposición

 

 Jesús del Pino Marín (Suso +)

 Mendigo de oraciones y misionero por la gracia de Dios.

 

 

 

 

 

 

De: Suso del Pino Marin buenanueva@hotmail.es
Enviado: miércoles, 24 de mayo de 2017 12:02
Para: secretaria@hermandadmatrizrocio.org
Asunto: No permitamos que nos amarguen más las fiestas

 

Pontificia, Real e Ilustre Hermandad Matriz de Ntra. Sra. del Rocío del Almonte.

             Me dirijo a Uds. para compartir la sexta comunicación que he enviado a las hermandades y movimientos afines de la Hermandad Matriz de Almonte.

 Quedo completamente a vuestra disposición.

 

              Asunto:  No permitamos que nos amarguen más las fiestas !!LA FIESTA DE VERDAD!!

 

                 Ilustre Hermandad de […]   (24/5/2017)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues no hablará por cuenta propia, sino que hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir.  Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará.  Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que recibirá y tomará de lo mío y os lo anunciará» (Jn.16,12-15).

                 El Evangelio de este día, me sirve de ayuda para iluminar y denunciar la falta de capacidad de todos aquellos hombres que se consideran de bien o cristianos, cuando no han sabido mantenerse en pie en medio de los combates entre las bancadas. Los combates entre las bancadas, son los combates que el demonio procura entre nosotros, especialmente los que asistimos con frecuencia a la Santa Misa, que son en definitiva los actos maliciosos que hacen que unos a otros sutilmente estemos casi siempre a empujones. Esto es una falta gravísima de caridad, que es inducida por nuestro Enemigo, cuando no hacemos todo lo posible por limpiarnos de los pecados capitales, especialmente de la envidia, el orgullo, la ira y la lujuria. El Malo se sirve de la Eucaristía, para tomar mucha fuerza, porque sin Él, tampoco puede hacer nada (Jn 15,1-8). Esto que digo, no es ningún disparate y debería de tomarse muy en serio, porque desgraciadamente apenas nadie es consciente de que existen diversos grados de posesión demoniaca. Solo tenemos que recordar lo que hizo Judas, en el mismo momento que recibió el Cuerpo de Cristo en la Santa Cena de Pascua «Le contestó Jesús: «Aquel a quien yo le dé este trozo de pan untado. Y, untando el pan, se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote. Detrás del pan, entró en él Satanás. Entonces Jesús le dijo: «Lo que vas a hacer, hazlo pronto» (Jn. 13, 26-27). Esto os debería de hacer caer en la cuenta, que este servidor desde hace mucho tiempo, sabe perfectamente que está metido casi siempre en un saco lleno de gatos, pero a la vez muy consciente, de que dentro de este saco debo de entrar, para poder recibir la fuerza que viene de la Eucaristía.

Ayer sin ir más lejos, después de estar un ratito delante del Santísimo, me fui a beber un poco de agua frente al quiosco de la plaza. Cuando se iban acercando los artistas con sus instrumentos, me levanté y de nuevo delante de la imagen de la Virgen del Rocío, que está frente a la parroquia, comencé de nuevo a danzar. Sentí en ese momento el ímpetu del Espíritu cerrando los ojos, y algunos de «ellos», mientras pasaban, se acercaban injuriándome.  Bien saben «ellos» con miedo, que los niños que quedan más cerca, se dan perfectamente cuenta de la verdad, haciendo todo lo posible para seguir pegándome los empujones. La policía de nuevo estaba muy cerca, pero gracias a Dios ya esto poco me preocupa. Es más, debemos de enfocar las cosas desde aquella perícopa de san Pablo, cuando nos dice que «para los que aman a Dios, todos nos sirve para bien» (Rm. 8,28). Lo que quiero decir con esto, es que con independencia de que tanto unos como otros me quieran echar mano, ahora el Señor les cruza los cables, porque si «ellos» quisieran actuar con más violencia, -otros- tendrían que ponerles freno.

 Los niños se acercaban con curiosidad para preguntarme que porque bailaba. Les dije que danzaba, porque tenía a Jesús en el corazón. Aunque en verdad esta danza guerrera del Espíritu, que es para Dios, junto con sus ángeles y santos, es en primer lugar para exorcizarme, es decir, para quitarme los miedos. Los demonios salen escopetados del movimiento, porque es la esencia o vocación del Espíritu Santo. Evidentemente, el Señor se vale de nosotros como pobres instrumentos, para a su vez exorcizar a los que miran, especialmente a aquellos que tienen los sentidos más limpios. Recomiendo como consejo, para quien lo quiera aceptar, que si alguna persona que se considera cristiana y no se alegra verdaderamente de un hermano que goza cantando o danzando para su Dios con todo su ser, cumpliendo de esta manera el primer mandamiento, debería de hacer una serie de curas de humildad, pasando todas las veces que sean necesarias por el confesionario.  

                Ya en el momento de ir a Misa, algunas personas celosas porque los niños se acercaban, querían que me escondiera de los demás, metiéndome para la Iglesia, aunque no me importó, porque ya era la hora de la Misa. Por el camino, me encontré un amigo de la infancia de Almonte. En vez de decirme que se alegraba por verme contento, me dijo que tuviese cuidado con la gente del Almonte. A esta persona no le pude decir otra cosa mejor, que como ya no existía la discoteca de nuestro tiempo, que había que animarse pues en la calle o donde hiciese falta. La historia en definitiva sigue siendo la misma, pues en las instituciones, hay personas «mayores», que estando amargadas, tratan de amargar a los demás, cepillándose de esta manera toda clase de lugares donde los chavales especialmente pueden disfrutar. En este aspecto, me dio mucho coraje también, que las autoridades de este pueblo, les cortasen el rollito a un local que hacía actuaciones musicales en directo, donde a mi parecer, existía muy buen ambiente. Y si dejó de tener buen ambiente, pues se hace lo posible para volver a recuperarlo, pero no se impone la tangente de prohibir esta clase de eventos culturales y festivos. De esta manera al menos se sabe que los chavales están recogidos en algún lugar, aunque de otra forma, «ellos» saben que terminan en los parques u otros sitios de cualquier manera, convirtiéndose de esta manera en un blanco más fácil.

A esta persona de la infancia, le comenté que de alguna manera teníamos que movernos. Lo que me parece preocupante es que prácticamente todos los hermanos en la fe, hasta el momento, lo máximo que han podido hacer es hacerme de igual manera esta advertencia, cruzándose de manos. Lo de cruzarse de manos lo entiendo, porque estamos especialmente en una tierra que no muchos están por la labor de trabajar, pues se vive muy bien de las prestaciones del campo. Pero creo que existe una falta de caridad y de consciencia muy grande, porque estos hermanos ni siquiera se dignan a acercarse aún en privado, para decirme que están haciendo oraciones por mi o quizá dar un poco de ánimo, como nos dice san Pablo que debemos de hacer entre nosotros (1 Te. 4,18). 

                Después de la Misa, tuve la oportunidad de acercarme a la sacristía, pues el sacerdote nos dijo en la homilía que nos diésemos la paz en la calle. Le dije que no podía darle la paz de Dios, pero que se la deseaba. Le pedí que tuviese esta misma correspondencia con este servidor. Entre cortas palabras, me persignó la frente con una oración en latín. Después de decirle que me gustó mucho la homilía, le pedí por favor que me impusiese las manos. Le di las gracias y me fui. Estuve un ratito escuchando a los artistas en la calle, pero parece que ayer no hubo candidatos para el baile. De camino a casa, tuve la gracia de encontrarme de nuevo con más chavales. Me invitaron a sentarme en un banco y después de charlar un rato de cosas interesantísimas, quedamos si Dios quiere para vernos otro día.

                Puesto que cada vez nos asfixian con más imposiciones que no convencen o no se pueden justificar por medio de la razón, le pedimos en este día a Jesús, de la mano de su Santísima Madre la Virgen del Rocío, que nos ayude a liberarnos de los miedos, dando gloria a Dios donde Él disponga. Para que podamos entender verdaderamente la cultura del disfrute y la alegría y no permitamos que nadie con guante blanco o negro nos amargue nuestra existencia, puesto que Cristo ha resucitado y nos ha liberado, para tener poder absoluto si estamos en gracia sobre el Malo y sus malitos, aunque aparentemente las circunstancias pudiesen ser adversas o difíciles. 

 

Jesús del Pino Marín (Suso +)

 Mendigo de oraciones y misionero por la gracia de Dios

 

 

 

 

 

 

ACLARACIONES CON RESPECTO A LA SEGUNDA VALORACIÓN
DEL INFORME CLÍNICO DE URGENCIAS POR PARTE DEL MEDICO DE CABECERA

 

El informe clínico pericial de daños físicos producidos por agresiones y maltrato hacia mi persona en el servicio de urgencias del Centro de Salud de Almonte, consta que debo de entregar este mismo informe lo antes posible a mi médico de cabecera.

En este mismo día que se me facilita este informe, me he personado en la consulta de mi médico de cabecera. Le comenté que no estaba conforme con el grado de valoración que se había hecho con respecto a estos daños producidos. En un principio no tuvo ni siquiera la intención de valorar por sí misma estas heridas saliéndose por la tangente de que soy una persona bipolar y que por esta razón me ha ocurrido esto.

Cuando pude observar que en el informe que tenía que dar y que adjunto con el de urgencias, no se molestó nada más que en hacer constar que era una persona bipolar. Comencé a grabar la conversación haciéndole tener conocimiento de ello, porque no estaba actuando correctamente. Resulta que en ese momento, ya todo cambió de color diciéndome que si quería ver las heridas, que yo estaba al parecer confundido de lo que ella había dicho. Le comenté que tenía mi derecho a reservar la intimidad de las enfermedades que constaba en este informe y de evitar que constase a su vez la farmacología, pero le fue indiferente e hizo finalmente lo que le apeteció.

Le comente también que no estaba de acuerdo con la valoración de la facultativa de urgencias, con respecto al estado psíquico y emocional, cuando determina: «normal». Le dije que la normalidad es un estado subjetivo de cada una de las personas, que para mí lo normal es una cosa y para otra persona es otra. Le dije que tenía deseo de que rectificara esta valoración, alegando más bien «actitud pacífica».   

 

 

Jesús del Pino Marín

D.N.I 09019929 L

Fecha: 25/5/2017

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 
 
 
 
 
 

La Ciencia de Dios
Don del Espíritu Santo

 


¡Guías ciegos, que coláis el mosquito y os tragáis el camello! (Mt. 23, 24)

Muchos buscan vida en otros lugares, pero no
terminan de ser conscientes de que el Universo en
su debido grado, también viene a ser otro ser vivo

 


Ellos también buscaron un Patrón Único, una pauta en el Universo que pudiese llegar a explicarlo todo

 

El cífrado más antiguo y a su vez
más novedoso de la creación
 

La Santa Cruz en el arco iris
 

El caos no es un caos, es un orden que hasta ahora no comprendíamos
 

El azar existe, pero no es la solución a todo, como erróneamente se cree.
 


Dimensión pedagógica y escatológica de este Misterio
en la creación de Dios

 

El hombre gris y el misterio
de la Cruz Orlada

Llega ya el día y la hora en el que el «monstruo» materia estallará con sus armas y se derrumbará ante la exacta verdad. ¡Cristo! - Ante su Santa «Cruz Orlada» y ante el bendecido amor. –Llega la hora del Sol!-

 


Nueva Generación de Adoradores Proféticos

hacia la plena manifestación de los hijos de Dios

combate escatológico

 

Misión de un apóstol de María

 

 
 
 
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Nº Asiento Registral 16/2013/8695

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